UN MUNDO IMPERFECTO

Un mundo imperfecto. El mundo en el que vivimos. Miles de conflictos bélicos (se desconoce el número exacto), pobreza extrema, muerte por inanición, bombas nucleares, radioactividad, cambio climático, corrupción, odio, plaga de enfermedades, clases sociales...

Sí, clases sociales, donde los ricos miran con indiferencia cómo gran parte de la humanidad sufre pobreza extrema sin importarles lo más mínimo. Pasan cerca de ti con su coche de 1.000.000 € mientras tú vas caminando a 34 °C con el carro de la compra porque no te llega ni para un coche de segunda mano de mil euros.

Alardean en televisión de las casas de millones de euros que ellos sí pueden comprar y con las que tú no puedes ni soñar, y me pregunto para qué necesitan una casa tan grande, si con todo ese dinero podrían salvar a cientos de familias. Pero la culpa es de los okupas con k y de las mujeres trans que lo único que quieren es ir al baño de mujeres, porque obvio son mujeres. Pero no, porque en realidad la culpa de todo lo que ocurre es de la inmigración, ¿o de Ada Colau? 

En cualquier caso, la culpa nunca es de los que más tienen y no comparten con absolutamente nadie. Ni tampoco de la ineficiencia de los gobiernos que solo sirven para... para... Ni idea, cada día me pregunto cuál es la verdadera función de los gobiernos porque a mis ojos son sumamente incompetentes, y lo único que saben hacer es robar y crear guerras en su propio beneficio, claro, para la venta de armas.

Todo es un auténtico teatro del que todes somos partícipes. ¿O acaso salimos todes en masa a reclamar, por ejemplo, igualdad económica, o que la ciencia nos alargue la vida, pero sin una industria farmacéutica multimillonaria y una investigación real de enfermedades que parece que jamás van a lograr curar porque resulta infinitamente más rentable cronificarlo todo y seguir vendiendo pastillas?

Todo esto teniendo en cuenta que sobrevivas al calor extremo por el cambio climático, que los gobiernos del mundo, por algún motivo, han decidido ignorar.

¿Por qué dejamos que cientos de personas sigan muriendo de hambre en el mundo, si con el exceso de comida que producimos podemos salvar sus vidas?

¿Por qué ya nada nos importa y no luchamos por cambiarlo, en vez de ir a trabajar todos los días para pagar por cosas que la naturaleza nos proporciona de forma gratuita? ¿Hemos perdido la batalla o el norte?




Lluís Borbalás Cruz

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